¿Qué es el Autismo?
El Autismo es un trastorno generalizado del desarrollo, ya que su inicio es precoz (alrededor de los tres años de vida), y representa alteraciones en tres ámbitos básicos de su desarrollo:
1. las relaciones sociales,
2. la comunicación y lenguaje, y
3. la flexibilidad mental y comportamental.
Fue descrito por el psiquiatra austríaco Leo Kanner en 1943, quien realizó un estudio de 11 casos de niños con peculiaridades fascinantes, y publicó con su artículo “Los Trastornos autistas del contacto afectivo”, en el describía características como:
· Incapacidad para establecer relaciones con las personas.
· Retraso y alteraciones en la adquisición y el uso del habla y el lenguaje. Tendencia al empleo de un lenguaje no comunicativo y con alteraciones peculiares, como la ecolalia y la propensión a invertir los pronombres personales.
· Insistencia obsesiva en mantener el ambiente sin cambios, a repetir una gama limitada de actividades ritualizadas, actividades de juego repetitiva y estereotipada, escasamente flexible y poco imaginativa.
· Aparición en ocasiones de "habilidades especiales", especialmente de buena memoria mecánica.
· Buen 'Potencial cognitivo".
· Aspecto físico normal y fisonomía inteligente.
· Aparición de los primeros síntomas de la alteración desde el nacimiento (Kanner hablaba del carácter "innato" de las alteraciones autistas).
Pocos meses después de que Kanner publicara su influyente artículo sobre autismo, otro médico vienés, el doctor Hans Asperger, dió a conocer los casos de varios niños con "psicopatía autista", vistos y atendidos en el Departamento de Pedagogía Terapéutica (Heipadagogische Abteilung) de la Clínica Pediátrica Universitaria de Viena. Publicó sus propias observaciones en un artículo de 1944, titulado "La psicopatía autista en la niñez". En él destacaba las mismas características principales señaladas por Kanner, y además:
o extrañas pautas expresivas y comunicativas de los autistas,
o anomalías prosódicas y pragmáticas de su lenguaje (su peculiar melodía o falta de ella, su empleo muy restringido como instrumento de comunicación),
o limitación, compulsividad y carácter obsesivo de sus pensamientos y acciones,
o y la tendencia de los autistas a guiarse exclusivamente por impulsos internos, ajenos a las condiciones del medio.
Ambos autores compartían una infinidad de semejanzas descriptivas en sus casos, pero también había algunas diferencias entre sus enfoques. Mientras Kanner no se preocupó en 1943 de la educación, Asperger sí lo hizo. Su interés debe entenderse históricamente e el contexto de la idea de Hellpädagogik, o pedagogía terapéutica, tal como esa idea se entendía por el equipo de la Clínica universitaria de Viena (síntesis de ideas educativas y de la Bolivia y la medicina). Para Asperger el Autismo era un trastorno de la personalidad que planteaba un reto muy complejo para la educación especial: el de cómo educar a niños que carecían de esos requisitos motivacionales que llevan a las criaturas de nuestra especia a establecer profundas relaciones afectivas e identificarse con los miembros adultos de ella, incorporando la cultura y la humanización a través de un proceso abonado por las emociones y los afectos intersubjetivos.
La definición ofrecida por Kanneren 1943 sigue estando vigente actualmente, con sus tres núcleos de alteraciones: trastornos cualitativo de la relación, alteraciones de la comunicación y el lenguaje, y a falta de flexibilidad mental y comportamental. Esas son las tres dimensiones que se incluyen en las definiciones diagnósticas más empleadas: DSM-IV de las Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association –APA—1994) y la ICD-10 del Organización Mundial de la Salud (WHO, 1193).
SOCIABILIDAD
Normalmente, las personas con autismo muestran por lo menos la mitad de las características que se describen a continuación. Estos síntomas pueden variar de leves a severos y la intensidad también puede variar de un síntoma a otro.

A. Para darse un diagnóstico de autismo deben cumplirse seis o más manifestaciones de un conjunto de trastornos (1) de la relación, (2) de la comunicación y (3) de la flexibilidad. Cumpliéndose como mínimo dos elementos de (1), uno de (2) y uno de (3).

B. Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tresáreas: (1)Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje o (3) Juego simbólico.

C. El trastorno no se explica mejor por un Síndrome de Rett o trastorno desintegrativo de la niñez.
"Las personas con trastorno autista -señala la DSM-IV- pueden mostrar una amplia gama de síntomas comportamentales, en la que se incluyen la hiperactividad, ámbitos atencionales muy breves, impulsividad, agresividad, conductas auto-lesivas, y especialmente en los niños rabietas".
Puede haber respuestas extrañas a estímulos sensoriales. Por ejemplo, umbrales altos al dolor, hipersensibilidad a los sonidos o al ser tocados, reacciones exageradas a luces y olores, fascinación por ciertos estímulos" .

Los relatos biográficos hechos por los padres a menudo enfatizan la «normalidad» del niño con Autismo cuando era bebé. Sin embargo, aquellos estudios donde los padres fueron preguntados si habían estado preocupados por el desarrollo de su hijo en los primeros meses de vida, sugieren que muchos padres si lo estuvieron.
Los síntomas mas comúnes recogidos en un estudio de 28 niños fueron peculiaridades en la mirada fija, audición y juego.
· Mirada fija. La evitación del contacto ocular suele estar incluido como una característica de los niños con Autismo. Este rasgo es menos importante que la mirada fija. Muchos niños en la primera infancia no parecen mirar a las personas y muchos no miran a los ojos, pero en el bebé con Autismo la mirada tiende a ser corta y "de reojo".
· Audición. Las peculiaridades en la audición parecen ser especialmente significativas. Muchos niños con Autismo han sido tomados por sordos en el primer periodo de sus vidas. De hecho, una minoría tienen pérdidas auditivas, aunque puede que no respondan a su nombre o aparentemente no se inmuten ante cambios auditivos en el entorno. Niños con autismo parece que incluso ignoran aquellos sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de los niños. Esto puede estar relacionado con una falta de interés por lo que les rodea. Podría deberse a anormalidades en la percepción, ya que niños con Autismo pueden parecer especialmente sensibles a ciertos sonidos. Por ejemplo, un niño con Autismo puede desarrollar una fascinación por sonidos particulares tales como los hechos por la rotación de un juguete, o responder al sonido de un caramelo mientras se desenvuelve desde una distancia considerable. Otros sonidos pueden ser la causa de extrema angustia, tales como la sirena de la policia o el ladrido de un perro.
· Desarrollo social y juego. En niños pequeños, el juego y la actividad social están estrechamente relacionados y es en esta esfera del desarrollo donde los padres notan que su hijo es diferente. Los bebes con autismo pueden mostrar falta de interés en aquellos tipos de juegos con los que mas disfrutan los niños de corta edad, como los que implican una interacción social con los padres. La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. ![]()
Prevalencia
La estadística más citada es que el autismo ocurre en 4.5 de cada 10.000 niños. Esto se basa en estudios en gran escala llevados a cabo en Estados Unidos e Inglaterra. Interesantemente, los cálculos de la prevalencia del autismo varían considerablemente dependiendo del país, desde 2 por 10.000 en Alemania hasta 16 por 10.000 en Japón. Las posibles razones de la discrepancia en el índice de prevalencia se puede deber a distintos criterios diagnósticos, factores genéticos, y/o influencias ambientales.
Es tres veces más probable que el autismo afecte a los hombres que a las mujeres. Esta diferencia de sexo no es única para el autismo ya que muchas incapacidades del desarrollo son más frecuentes en hombres que en mujeres.
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¿Qué nos pediría un niño autista?